{"id":360,"date":"2025-04-05T13:18:56","date_gmt":"2025-04-05T13:18:56","guid":{"rendered":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/?page_id=360"},"modified":"2025-12-15T13:43:39","modified_gmt":"2025-12-15T13:43:39","slug":"el-pasado-el-presente-y-el-futuro-del-espru-en-puerto-rico","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/el-pasado-el-presente-y-el-futuro-del-espru-en-puerto-rico\/","title":{"rendered":"El pasado, el presente y el futuro del espr\u00fa en Puerto Rico"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;356&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; css=&#8221;&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/4&#8243;][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Conferencia dictada en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico,<br \/>\nel d\u00eda 2 de noviembre de 1959 como primera contribuci\u00f3n al<br \/>\n\u201cDr. Bailey K. Ashford Memorial Lectureship\u201d.<\/h4>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]He aceptado con alguna vacilaci\u00f3n y con mucho temor el honor de ser el primer conferenciante de la nueva actividad creada por la Facultad de nuestra Escuela de Medicina para perpetuar la memoria del insigne m\u00e9dico e investigador que se llam\u00f3 Dr. Bailey K. Ashford.<\/p>\n<p>Se me sugiri\u00f3 que hablara de algo que se relacionara con los trabajos e investigaciones del Dr. Ashford y se me autoriz\u00f3 hacerlo en cualquiera de los dos idiomas que \u00e9l dominaba ingl\u00e9s o espa\u00f1ol. Me he decidido por el vern\u00e1culo.<\/p>\n<p>Con el Coronel Ashford y con un grupo de muy distinguidos m\u00e9dicos puertorrique\u00f1os de la \u00e9poca terminaba en nuestra isla, en las postrimer\u00edas del siglo pasado, la medicina emp\u00edrica y se daba al traste con el llamado \u201cojo cl\u00ednico\u201d y con la \u201ccasta observaci\u00f3n\u201d y empezaba la era del microscopio, del laboratorio, de los aparatos de precisi\u00f3n, de la confirmaci\u00f3n experimental y de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No hay duda de que se ha progresado mucho en medicina durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, pero como bien dijera recientemente en Bruselas el Maestro Ch\u00e1vez \u201cese avance prodigioso no hubiera podido realizarse sin la obra de los que nos precedieron. La ciencia actual estaba ya en germen en la obra previa; pero el milagro de la semilla no mengua en nada la majestad del \u00e1rbol.\u201d<\/p>\n<p>Dec\u00eda Jacobi a sus alumnos: \u201cde igual modo que sin el conocimiento de la historia de nuestro pa\u00eds no pod\u00e9is entender su estructura y sin el conocimiento del embri\u00f3n no pod\u00e9is seguir cabalmente el desarrollo del cuerpo, as\u00ed, sin el conocimiento de la historia de vuestra ciencia o de vuestro arte, no ser\u00e9is nunca ciudadanos de vuestra profesi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Se dice que el inter\u00e9s por la historia se despierta con los a\u00f1os. Algunos llegan tan lejos hasta creer que ese inter\u00e9s es un signo casi patognom\u00f3nico de envejecimiento. Por mi parte no acepto la insinuaci\u00f3n. No creemos que la historia sea patrimonio exclusivo de los viejos y no debiera serlo. Adem\u00e1s, ustedes y yo sabemos que cualquiera que sea la edad que tengamos siempre creeremos que viejo es aquel que tiene veinte a\u00f1os m\u00e1s que uno.<\/p>\n<p>Los trabajos de Ashford empezaron cuando algunos de nosotros \u00e9ramos ni\u00f1os, llegaron a su m\u00e1s alto nivel cient\u00edfico, a la c\u00faspide de la fama, cuando ya \u00e9ramos m\u00e9dicos y termin\u00f3 \u00e9l su brillante carrera cuando muchos de ustedes eran todav\u00eda estudiantes de medicina. Medio siglo dedicado al estudio, a la investigaci\u00f3n, a la ense\u00f1anza, y a librar al pueblo de la enfermedad y del dolor, con gran desinter\u00e9s y con mucha caridad cristiana. Fil\u00e9 un precursor de la moderna cruzada por la justicia social y un ap\u00f3stol de la ciencia.<\/p>\n<p>Ante el altar de la ciencia donde \u00e9l ofici\u00f3 con dignidad y con honor nos acercamos nosotros hoy con profunda humildad, pero con la firme convicci\u00f3n de que \u201cnada hay tan estrictamente unido a la ciencia como la verdad.\u201d (Plat\u00f3n).<\/p>\n<p>Estuvimos cerca del Dr. Ashford en la Escuela de Medicina Tropical de P. R. donde pudimos admirar su gran dinamismo, su personalidad atrayente y su habilidad ejecutiva. Ostentaba dos profesorados: el de Micolog\u00eda y el de Medicina Tropical.<\/p>\n<p>Sus obras maestras abarcaron tres campos principales: el de la uncinariasis que \u00e9l llam\u00f3 la anemia del j\u00edbaro o la anemia del pobre, el del espr\u00fa que llam\u00f3 la anemia del rico y el de la micolog\u00eda.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose al Dr. Ashford el Mayor General retirado del ej\u00e9rcito norteamericano (U.S. Army), Merritte W. Ireland, dijo: \u201cHis work as a scientist has brought him international renown, and has saved the lives of unnumbered thousands. As a discoverer of uncinariasis the hookworm disease, in American territory, and as director of the first mass campaign against its inroads on a stricken agricultural people. Col. Ashford laid the foundation of all the successful contests which have since been waged against that disease in our country and throughout the tropical World.\u201d<\/p>\n<p>De la \u201cHistoria de la Medicina y Cirug\u00eda de Puerto Rico\u201d por el Dr. Manuel Quevedo B\u00e1ez copiamos el siguiente p\u00e1rrafo: \u201cEn los primeros meses de la invasi\u00f3n, en 1899, estaba en Ponce el Dr. Bailey K. Ashford, en el \u201cField Hospital\u201d para los enfermos de la tormenta, en 10 de agosto de dicho a\u00f1o, 1899, comprobando dicho m\u00e9dico la existencia de la uncinaria, cuya nueva di\u00f3 inmediatamente a los Dres. Villaronga y Coronas.\u201d<\/p>\n<p>Como ustedes ven el Dr. Quevedo B\u00e1ez no us\u00f3 la palabra \u201cdescubriendo\u201d sino la palabra \u201ccomprobando\u201d y el Dr, Quevedo B\u00e1ez era un magn\u00edfico escritor y conoc\u00eda muy bien nuestro idioma. \u201cComprobar\u201d seg\u00fan el diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola significa \u201cverificar, confirmar una cosa, cotej\u00e1ndola con otra o repitiendo las demostraciones que la prueban y acreditan como ciertas.\u201d<\/p>\n<p>Hace pocas semanas se me llam\u00f3 la atenci\u00f3n a un libro traducido de la 5a. edici\u00f3n Portuguesa e impreso en Par\u00eds en el a\u00f1o 1879. En el Tomo 2, p\u00e1gina 420 de dicha obra expresa el autor lo siguiente: \u201cSeg\u00fan las observaciones del Dr. Griesenger, confirmada por los doctores Otto Wucherer, de Bah\u00eda, Julio Rodr\u00edguez Moura, Silva Lima, Faria, y otros m\u00e9dicos brasile\u00f1os, y por los m\u00e9dicos de la marina francesa, la opilaci\u00f3n es la consecuencia del debilitamiento de la econom\u00eda, debido a la presencia en los intestinos y yeyuno e \u00edleo, pero sobre todo en el intestino duodeno, de gran n\u00famero de gusanillos, llamados ankil\u00f3stomos, que chupan la sangre continuamente. Esta enfermedad se encuentra en la Jamaica, Puerto Rico, Guadalupe, Martinica, Santo Domingo, Trinidad, Guayana, Brasil, en las provincias meridionales de la Am\u00e9rica del Norte, en las rep\u00fablicas de la Am\u00e9rica del Sur, en las costas de \u00c1frica, en el Egipto, en Java, Sumatra, Italia y Espa\u00f1a, En el Brasil figura sobre todo desde R\u00edo de Janeiro hasta Per\u00fa, y en la provincia de Minas Gereas. Al sur de R\u00edo es m\u00e1s rara.<\/p>\n<p>La propia comisi\u00f3n creada para el estudio y tratamiento de la anemia en Puerto Rico en su informe al Gobernador Beekman Winthrop en el 1904 menciona el hecho de que en el 1888, R. Blanchard en su \u201cTrait\u00e9 de Zoologie M\u00e9dicale\u201d afirmara que la enfermedad se encontraba presente en Puerto Rico, pero que este dato lo desconoc\u00eda el Dr. Ashford cuando llev\u00f3 a efecto sus observaciones en el 1899 y que la de \u00e9l fue la primera demostraci\u00f3n de la existencia del verme en la isla. Como ustedes saben hasta entonces se hab\u00eda hablado del ankil\u00f3stomo duodenal y en Puerto Rico se encontr\u00f3 una nueva variedad del par\u00e1sito que Stiles llam\u00f3 \u201cuncinaria\u201d o \u201cnec\u00e1tor americano.\u201d<\/p>\n<p>Como no soy historiador, ni me interesan las prioridades cient\u00edficas me limito a dejar constancia de esos datos para que sean justipreciados por ustedes.<\/p>\n<p>Lo importante para m\u00ed, no es que el Dr. Ashford hubiera descubierto o no la uncinariasis en nuestro pa\u00eds. Con la excepci\u00f3n del dogma religioso somos firmes creyentes en el pragmatismo.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo filos\u00f3fico, divulgado por el psic\u00f3logo norteamericano William James, seg\u00fan el cual el \u00fanico criterio v\u00e1lido para juzgar de la verdad de toda doctrina cient\u00edfica, moral o religiosa se ha de fundar en sus efectos pr\u00e1cticos. Y en este caso los efectos pr\u00e1cticos se vieron despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n del Dr. Ashford. Que lo digan si no las Memorias de la Comisi\u00f3n de Anemia de P.R. y que lo diga si no, el j\u00edbaro de nuestras monta\u00f1as curado de su debilidad y de su anemia.<\/p>\n<p>MICOLOGIA &#8211; Fue el suyo en la Escuela de Medicina Tropical el primer laboratorio establecido en Puerto Rico para el estudio de la micolog\u00eda. Nadie so\u00f1aba en aquella \u00e9poca que de los hongos habr\u00eda de obtenerse la penicilina y un gran n\u00famero de antibi\u00f3ticos que han revolucionado la terap\u00e9utica de las enfermedades infecciosas durante los \u00faltimos a\u00f1os. Los trabajos del Dr. Ashford no se limitaron a investigaciones del hongo oidium albicans, m\u00e1s tarde conocido como monilia albicans o monilia psilosis y ahora mejor conocido como candida albicans, como posible, causa del espr\u00fa, sino que en colaboraci\u00f3n con el italiano R. Ciferri aisl\u00f3 nuevas variedades de hongos saprof\u00edticos tales como el Torulopsis minuta, Torulopsis nitritophilia y Acrothecium obovatum y una nueva especie puertorrique\u00f1a de Acromoniella y con la Srta. Luz Dalmau de Puerto Rico, aisl\u00f3 de la flora intestinal una nueva especie de Prototheca. Si todo eso no fuera suficiente es bueno recordar tambi\u00e9n que esos estudios e investigaciones abrieron el camino y que ese laboratorio abri\u00f3 sus puertas generosas a Arturo Carri\u00f3n para establecer bajo bases cient\u00edficas la existencia en Puerto Rico de una docena de micosis importantes e investigar algunos problemas surgidos en el estudio de estas micosis y el descubrimiento de dos nuevas especies de hongos pat\u00f3genos, uno de ellos causante de la cromoblastomicosis y el otro causante del pie de Madura.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de sus trabajos sobre la uncinariasis, el espr\u00fa y micolog\u00eda, la bibliograf\u00eda nos demuestra que fue prol\u00edfico el Dr. Ashford en sus contribuciones a la literatura m\u00e9dica y que \u00e9stas incluyen temas de medicina militar, beriberi cl\u00ednico y experimental, filariasis, problemas de nutrici\u00f3n, problemas de salud p\u00fablica, de hematolog\u00eda, etc. Como una curiosidad hist\u00f3rica menciono el hecho que en julio del a\u00f1o 1923 public\u00f3 en la revista COMERCIO un art\u00edculo titulado \u201cPorto Rico, the seat of the future Pan-American University.\u201d<\/p>\n<p>ESPRU &#8211; Hace exactamente cincuenta y un a\u00f1os que en el verano del a\u00f1o 1908 el Coronel Bailey K. Ashford reconoci\u00f3 por primera vez la existencia del espr\u00fa en Puerto Rico y desde entonces su nombre ha estado \u00edntimamente ligado a los m\u00e1s importantes estudios e investigaciones que alrededor de esa enfermedad se han llevado a efecto en el continente americano.<\/p>\n<p>HISTORIA DEL ESPRU &#8211; El espr\u00fa, conocido tambi\u00e9n como psilosis, diarrea tropical, aftas tropicales, diarrea de Cochinchina y boca inflamada de Ceyl\u00e1n, fue descubierto por primera vez en el a\u00f1o 1669, por un holand\u00e9s de apellido Ketelear, y m\u00e1s tarde por Hilliary, en las Barbados, en el a\u00f1o 1768. El nombre \u201cEspr\u00fa\u201d viene del holand\u00e9s \u201cSprouw\u201d, nombre aplicado por Ketelear a un cuadro cl\u00ednico caracterizado por inflamaci\u00f3n aftosa de la boca, y por diarreas voluminosas, encontrado entre los Belgas. Se puede afirmar, sin embargo, que la enfermedad o s\u00edndrome, se conoci\u00f3 como espr\u00fa cuando fue redescubierto simult\u00e1neamente en el a\u00f1o 1880 por el holand\u00e9s Van der Burg en Java, y por el ingl\u00e9s Patrick Manson en Amoy, China.<\/p>\n<p>En la primera definici\u00f3n que di\u00f3 Manson del espr\u00fa dice que es \u201cuna inflamaci\u00f3n catarral cr\u00f3nica, remitente de todo o parte del canal alimenticio, que ataca de manera insidiosa, especialmente a los europeos que residen o han residido en los climas tropicales o subtropicales\u201d. M\u00e1s tarde Manson-Bahr lo describi\u00f3 como una \u201cextra\u00f1a y peligrosa forma de inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica de toda o parte de la membrana mucosa del canal alimenticio.\u201d \u201cAunque es una enfermedad de los pa\u00edses c\u00e1lidos\u201d, dice Manson-Bahr, \u201cpuede hacer su aparici\u00f3n en los pa\u00edses templados; pero desde luego, \u00fanicamente en sujetos que hayan residido con anterioridad en regiones tropicales.\u201d<\/p>\n<p>Queda sentado, por lo tanto, que originalmente se consider\u00f3 el espr\u00fa como una forma rara de inflamaci\u00f3n del canal alimenticio. M\u00e1s tarde se constat\u00f3 con evidencias histol\u00f3gicas y radiol\u00f3gicas que el yeyuno era el \u00f3rgano m\u00e1s intensamente afectado por el proceso inflamatorio. Tanto es eso as\u00ed que el Profesor Carlos Jim\u00e9nez D\u00edaz, de Madrid, en su libro consider\u00f3 al espr\u00fa como una enfermedad primaria del intestino delgado. \u00bfEs acaso el espr\u00fa simplemente una yeyunitis atr\u00f3fica?<\/p>\n<p>Al principio se crey\u00f3 que el espr\u00fa era una enfermedad estrictamente tropical. Los trabajos de Thaysen en Europa y los de varios investigadores norteamericanos e ingleses han establecido el hecho de que, aunque mucho m\u00e1s frecuente en los climas c\u00e1lidos, el espr\u00fa ha dejado de ser una dolencia tropical, para convertirse en una condici\u00f3n patol\u00f3gica cosmopolita. Su frecuencia es mayor entre los grados 40 norte y 20* sur. Abunda en China, India, Ceyl\u00e1n, Malaya, las Indias Orientales y Occidentales, la parte Sur de los E.U. de A., Am\u00e9rica Central, Am\u00e9rica del Sur y en Queensland. Se supone, sin embargo, que la enfermedad es muy rara en las regiones tropicales del Africa pero en cambio se encuentra en las alturas de Ceyl\u00e1n y las Himalayas donde la temperatura se parece a la de Europa.<\/p>\n<p>FRECUENCIA &#8211; No sabemos si se deba a que haya mejorado considerablemente la dieta del puertorrique\u00f1o, o a que se ha hecho un uso m\u00e1s extenso del extracto de h\u00edgado, \u00e1cido f\u00f3lico y vitamina B12 o si existen otros factores desconocidos hasta ahora, pero lo cierto es que los casos agudos de espr\u00fa han disminuido considerablemente en nuestro pa\u00eds. Cuando Ashford en el 1924 \u201cinformada haber investigado 2,200 casos en 15 a\u00f1os, nosotros inform\u00e1bamos estudios en 150 casos en el a\u00f1o 1938&#8242; \u2013 Rodr\u00edguez Molina 100 casos^ en el a\u00f1o 1941 y P\u00e9rez Santiago con Butterworth\u201c del 1954 al 1957 han podido estudiar solamente 79 casos y algunos de ellos ya hab\u00edan pertenecido a la serie previamente informada por nosotros. La mejor prueba la tenemos en las estad\u00edsticas vitales del Departamento de Salud de Puerto Rico. El Sr. Janer nos inform\u00f3 que en el a\u00f1o 1933 ocurrieron 181 muertes por espr\u00fa, 9.8 por 100,000 habitantes y en el1955, 9 muertes, 0.4 por 100,000 habitantes.<\/p>\n<p>CONDICION ECONOMICA &#8211; Al contrario de lo que aparece en libros de texto y en distintas publicaciones incluyendo algunas del propio Dr. Ashford en el sentido de que la enfermedad no se observa entre las clases pobres o humildes, nosotros podemos afirmar que la inmensa mayor\u00eda de los casos que hemos estudiado (unos 400 en 30 a\u00f1os) han venido precisamente del grupo de obreros pobres, humildes, mal remunerados, poco instruidos e inadecuadamente alimentados.<\/p>\n<p>MONILIA Y DIETA &#8211; El primer trabajo del Dr. Ashford sobre el espr\u00fa vi\u00f3 luz p\u00fablica en el 1913 y se titulaba: \u201cNotes on Spru in Porto Rico and the results of treatment with Yellowed Santonin\u201d, Al mismo tiempo aislaba la Monilia de raspados, de la lengua y de las heces fecales de enfermos con espr\u00fa y empezaba la intensa labor cl\u00ednica y experimental alrededor de la posible relaci\u00f3n etiol\u00f3gica entre el hongo y la enfermedad, hasta llegar a popularizar el uso de una vacuna aut\u00f3gena del hongo en la terapia del espr\u00fa. El entusiasmo en sus escritos y la aparente solidez de sus investigaciones tuvieron tal impacto sobre la opini\u00f3n m\u00e9dica de este lado del Atl\u00e1ntico que todav\u00eda hoy d\u00eda hay m\u00e9dicos que siguen considerando el espr\u00fa simplemente como una moniliasis intestinal.<\/p>\n<p>Aunque su entusiasmo por la monilia fue grande y contagioso, su clara inteligencia y su sagacidad cl\u00ednica le permitieron desde bien temprano ver otras rutas y explorar nuevos horizontes. Ya en 1916 lo encontramos escribiendo sobre \u201cThe Dietetic Treatment of Spru\u201d y en el 1922 presentaba una comunicaci\u00f3n titulada \u201cObserations on the Conception that Spru is a Mycosis Superimposed upon a State of Deficiency in certain essential food elements\u201d. La dieta recomendada por \u00e9l en el tratamiento del espr\u00fa en el 1921, la usamos con \u00e9xito en cientos de casos durante los a\u00f1os que estuvimos trabajando en la Escuela de Medicina Tropical y en el extinto Hospital de la Universidad y con muy ligeras alteraciones es la misma dieta que nuestros pacientes de espr\u00fa siguen usando hoy d\u00eda. Dejamos, por lo tanto, establecido que fue el Dr. Ashford el primero en Puerto Rico que destac\u00f3 la importancia del factor nutricional en la g\u00e9nesis y en la terapia del espr\u00fa.<\/p>\n<p>Esas ideas quedaron m\u00e1s tarde fortalecidas por los estudios de Castle y Rhoads llevados a efecto en nuestra isla en el a\u00f1o 1931. Estos investigadores confirmaron que la alimentaci\u00f3n cuidadosamente analizada en 63 casos era deficiente en factores proteicos de origen animal y probablemente en todos los alimentos donde abunda el \u201cfactor extr\u00ednseco\u201d, tales como la carne, los huevos, la leche y el trigo integral. Ya antes el Dr. Joseph Axtmayer del Departamento de Qu\u00edmica de la Escuela de Medicina Tropical hab\u00eda demostrado que la dieta ordinaria de la poblaci\u00f3n de Puerto Rico no conten\u00eda suficiente vitamina A, era pobre en sales de calcio, en f\u00f3sforo y en grasa, rica en carbohidratos y aunque conten\u00eda suficiente proteicos, la mayor\u00eda de estos eran de relativa baja calidad biol\u00f3gica. Un dato curioso e interesante es que de acuerdo con esos estudios la dieta era superior en sales de hierro a la dieta promedio norteamericana.<\/p>\n<p>En la siguiente tabla preparada en el 1938 se observan las diferencias anotadas arriba.[\/vc_column_text][vc_single_image image=&#8221;361&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]Los estudios de Castle y sus colaboradores en Puerto Rico despertaron un mayor inter\u00e9s en la hematolog\u00eda del espr\u00fa y en su tratamiento con las inyecciones intramusculares de la fracci\u00f3n Cohn del extracto de h\u00edgado que \u00e9l nos ense\u00f1\u00f3 a preparar.<\/p>\n<p>Hasta entonces hab\u00edamos usado el extracto de h\u00edgado en polvo (conocido como el n\u00famero 343 de Lilly) o el extracto acuoso del h\u00edgado por v\u00eda oral. La v\u00eda parent\u00e9rica aunque dolorosa resulta ser de acci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida y m\u00e1s dram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Entonces llegamos a imaginarnos que el espr\u00fa era simplemente una enfermedad primaria de los \u00f3rganos hematopoy\u00e9ticos. \u00bfEstuvimos equivocados? Ahora pensamos que quiz\u00e1s lo estuvimos.<\/p>\n<p>Am\u00e9rico Serra (1929) fue el primero que en nuestro pa\u00eds escribiera sobre la relaci\u00f3n entre el espr\u00fa y la anemia perniciosa sigui\u00e9ndolo Jenaro Su\u00e1rez. El propio Dr. Ashford escribi\u00f3 un poco m\u00e1s tarde sobre el diagn\u00f3stico diferencial entre el espr\u00fa y la anemia perniciosa.<\/p>\n<p>Conservo con profundo reconocimiento un sobretiro de ese bien escrito trabajo que me fuera dedicado por el autor.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de los doctores Isaac Gonz\u00e1lez Mart\u00ednez, Pedro Guti\u00e9rrez Igarav\u00eddez y F. Se\u00edn el primer m\u00e9dico puertorrique\u00f1o que aparece colaborando con el Dr. Ashford fue nuestro distinguido compatriota J. A. Pons en un art\u00edculo titulado \u201cA Clinical Investigation of Cases of Anemia of Pernicious type in Puerto Rico.\u201d<\/p>\n<p>EL PRESENTE: Es dif\u00edcil determinar cuando termina el pasado y d\u00f3nde empieza el presente. \u00bfEs el presente lo que se est\u00e1 haciendo hoy o abarca tambi\u00e9n lo que se hizo ayer? \u00bfNo es acaso lo que se est\u00e1 haciendo hoy una continuaci\u00f3n de lo que se empez\u00f3 ayer? Vamos a considerar arbitrariamente si se quiere, como el presente del espr\u00fa en P. R. lo que la actual generaci\u00f3n de m\u00e9dicos y hombres de ciencia ha contribuido a su estudio y esclarecimiento.<\/p>\n<p>Hacemos especial menci\u00f3n de Enrique Koppisch. Sus cuidadosos estudios an\u00e1tomo-patol\u00f3gicos en 16 casos de espr\u00fa fueron comentados por Ashford y repetidas veces por nosotros. Koppisch inform\u00f3 la casi total p\u00e9rdida de los dep\u00f3sitos de grasa y la gran atrofia parda del bazo y del h\u00edgado. En el est\u00f3mago e intestino delgado en casos de espr\u00fa Koppisch encontr\u00f3 postmorten los mismos o parecidos cambios que han sido recientemente informados \u201cin vivo\u201d en espec\u00edmenes, obtenidos por laparotom\u00eda o por medio de la biopsia con la c\u00e1psula de Shiner modificada por Crosby. Nos parece importante llamar la atenci\u00f3n al hecho de que el acortamiento o embotamiento de las vellosidades intestinales y la infiltraci\u00f3n densa de la t\u00fanica propia con c\u00e9lulas plasm\u00e1ticas y con linfocitos los encontr\u00f3 en el 50 por ciento de los casos autopsiados, en la otra mitad s\u00f3lo encontr\u00f3 ocasionalmente alg\u00fan edema de la submucosa.<\/p>\n<p>No se hall\u00f3 signo histol\u00f3gico alguno de degeneraci\u00f3n del cord\u00f3n en 5 casos cuidadosamente investigados. La rareza de cambios neurol\u00f3gicos notables en el espr\u00fa y la frecuencia con que se encuentran en la Anemia Perniciosa representa un dato importante en el diagn\u00f3stico diferencial de las enfermedades.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Olleros (1938) primero, luego Rodr\u00edguez Olleros y Hern\u00e1ndez Morales (1940) y m\u00e1s tarde Hern\u00e1ndez Morales (1944), contribuyeron al estudio de la funci\u00f3n g\u00e1strica en casos de espr\u00fa por medio de pruebas de laboratorio y por observaciones gastrosc\u00f3picas. Para la misma \u00e9poca (1945) Ruiz Cestero con Hern\u00e1ndez Morales-^ estudiaba las alteraciones radiol\u00f3gicas en el intestino de casos de espr\u00fa y de esquistosomiasis.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de la muerte del Dr. Ashford visit\u00f3 nuestra escuela de Medicina Tropical el profesor de Medicina de la Universidad de Duke nuestro amigo y buen \u201ccaballero del sur\u201d F. M. Hanes. Hanes estaba interesado en el espr\u00fa puesto que hab\u00eda algunos casos en Carolina del Norte. Durante varios meses que pas\u00f3 en la isla recopil\u00f3 la bibliograf\u00eda m\u00e1s completa del Dr. Ash\u00edord. Se debe a los trabajos de Hanes el impulso que tom\u00f3 en Am\u00e9rica el estudio del metabolismo de las grasas. En esa \u00e9poca empez\u00f3 la que podr\u00edamos en justicia llamar la \u201cera de la esteatorrea\u201d. Seg\u00fan \u00e9l la esteatorrea era un \u201csine qua non\u201d para el diagn\u00f3stico del espr\u00fa.<\/p>\n<p>En Puerto Rico fue y es Conrado Asenjo quien ha llevado a efecto los estudios m\u00e1s completos sobre el metabolismo, digesti\u00f3n y absorci\u00f3n de las grasas en el espr\u00fa. Desde el a\u00f1o 1944 al 1950 estudi\u00f3 la eliminaci\u00f3n de grasas en las heces fecales de 41 enfermos con espr\u00fa, compar\u00e1ndolos con 19 sujetos normales. El promedio de excreci\u00f3n diaria de grasa en las heces fecales fue 12.5 gm. en los casos de espr\u00fa.<\/p>\n<p>En su \u00faltima contribuci\u00f3n que publica el a\u00f1o pasado (1958) en colaboraci\u00f3n con Rafael Rodr\u00edguez Molina, Marta Cancio y R. A. Bernab\u00e9 llega a la conclusi\u00f3n de que todos los pacientes de espr\u00fa estudiados demostraron esteatorrea de origen ex\u00f3geno provocada por defecto en la absorci\u00f3n de grasa y no por aumento en la excreci\u00f3n end\u00f3gena. Cuando se sometieron a una dieta muy baja en grasa, la cantidad eliminada en las heces fecales fue igual a la de los sujetos normales. Tambi\u00e9n demostraron en ese experimento que la ingesti\u00f3n de gluten no alter\u00f3 la cantidad de grasa end\u00f3gena eliminada por los enfermos de espr\u00fa.<\/p>\n<p>En la actualidad Asenjo con Julio V. Rivera, Rafael Rodr\u00edguez Molina, Rodrigo Men\u00e9ndez Corrada y Eli Ram\u00edrez, estudian en el Hospital San Patricio otros aspectos del metabolismo de las grasas usando Trioleina marcada con isotopos radioactivos.<\/p>\n<p>Se har\u00eda interminable esta conferencia si nos pusi\u00e9semos siquiera a comentar todos los trabajos e investigaciones que en relaci\u00f3n con el espr\u00fa se han llevado a efecto en Puerto Rico. Mencionar los nombres de todos los m\u00e9dicos que en alguna u otra forma han contribuido a aumentar nuestros conocimientos de esta enfermedad nos parece suficiente, para que las generaciones futuras aquilaten sus contribuciones y den cr\u00e9dito a su labor.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los nombres que aparecen en el texto de esta comunicaci\u00f3n menciono a:<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"240\">Oscar Costa Mandry<br \/>\nErnesto J. Mart\u00ednez<br \/>\nMercedes Torregrosa<br \/>\nJos\u00e9 Rull\u00e1n<br \/>\nA. Cintr\u00f3n Rivera<br \/>\nJuan Sabater<br \/>\nWilliam H. Crosby<br \/>\nRam\u00f3n J. Sifre<\/td>\n<td width=\"246\">R. S. D\u00edaz Rivera<br \/>\nRam\u00f3n M. Su\u00e1rez Ben\u00edtez<br \/>\nFrank Gardner<br \/>\nF. Diez Rivas<br \/>\nM. E. Paniagua<br \/>\nH. Nadal<br \/>\nTheodore Althausen<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Adem\u00e1s dejo constancia, en honor a la verdad hist\u00f3rica, de que la primera persona que en Puerto Rico estudi\u00f3 la m\u00e9dula \u00f3sea obtenida por aspiraci\u00f3n en casos de espr\u00fa fue la hoy Hermana Carmelita de la Caridad Clemencia Ben\u00edtez Gautier,<\/p>\n<p>TRABAJOS EN LA ESCUELA DE MEDICINA TROPICAL<\/p>\n<p>Limitaremos nuestra exposici\u00f3n a cortos comentarios alrededor de algunas investigaciones que nos parecen de mayor inter\u00e9s o que nunca fueron publicadas y que con la cooperaci\u00f3n de los dem\u00e1s m\u00e9dicos que form\u00e1bamos la facultad del Departamento de Medicina del antiguo Hospital de la Universidad adscrito a la Escuela de Medicina Tropical, llevamos a efecto.<\/p>\n<p>Raza: Nuestra serie de casos de espr\u00fa comprob\u00f3 que la enfermedad es muy rara en la raza negra pura. En un grupo de 150 enfermos encontramos 121 blancos, 26 mulatos y s\u00f3lo 3 pertenec\u00edan a la raza negra. Existe por lo tanto una definitiva susceptibilidad racial en la raza blanca.<\/p>\n<p>La Polilla: Con un estudio epidemiol\u00f3gico probamos que la polilla de la madera que se hab\u00eda considerado por algunos investigadores de la India como la causa principal del espr\u00fa, no jugaba papel etiol\u00f3gico alguno en Puerto Rico.<\/p>\n<p>Condici\u00f3n Econ\u00f3mica: Nuestros estudies y los de otros investigadores contempor\u00e1neos han probado definitivamente que la enfermedad es m\u00e1s frecuente entre las clases sociales, econ\u00f3micas y culturales m\u00e1s bajas, pero que se encuentra tambi\u00e9n ocasionalmente en las esferas sociales m\u00e1s elevadas.<\/p>\n<p>Herencia: Despu\u00e9s de haber analizado un n\u00famero razonable de casos de espr\u00fa cuyas historias cl\u00ednicas pod\u00edamos considerar confiables dijimos (1938) que exist\u00eda un factor hereditario en el espr\u00fa. Hoy estamos m\u00e1s convencidos que existe, al igual que existe un factor racial, un factor nutricional y quiz\u00e1s otro geogr\u00e1fico, etc.<\/p>\n<p>Extracto de H\u00edgado: A pesar de que algunos cre\u00edan que las inyecciones del extracto crudo de h\u00edgado era el m\u00e1s eficaz en el tratamiento del espr\u00fa, nosotros probamos (1938) que los mismos o mejores resultados se obten\u00edan con el extracto concentrado de h\u00edgado ofreciendo \u00e9ste la ventaja de que las inyecciones eran mucho menos dolorosas. Para aquel tiempo no se sab\u00eda nada del \u00e1cido f\u00f3lico ni de la vitamina B12. M\u00e1s tarde se supo que el efecto anti anemia perniciosa del extracto de h\u00edgado se debe exclusivamente a la cantidad de cobalamina que contiene y que el extracto crudo o diluido contiene 4.21 microgramos de \u00e1cido f\u00f3lico por cc y el extracto concentrado contiene 200 microgramos por cc.<\/p>\n<p>\u00c1cido F\u00f3lico: Creemos que la mayor contribuci\u00f3n nuestra a la soluci\u00f3n del problema del espr\u00fa fue la introducci\u00f3n al pa\u00eds del \u00e1cido f\u00f3lico. El 1ro de diciembre del a\u00f1o 1943 empezamos a usar el \u00e1cido f\u00f3lico que nos trajo a la Escuela de Medicina Tropical Tom D. Spies. Pronto comprobamos su eficacia. Con esa vitamina administrada por v\u00eda oral y al alcance del bolsillo del pobre se resolv\u00eda un gran problema social, m\u00e9dico y econ\u00f3mico. Al inter\u00e9s cient\u00edfico, arraigado humanitarismo y a la generosidad de Tom Spies, debemos nosotros y debe el pa\u00eds el m\u00e1s grande triunfo terap\u00e9utico alcanzado en el espr\u00fa.<\/p>\n<p>Tiene inter\u00e9s hist\u00f3rico el hecho de que el primer paciente tratado por nosotros con \u00e1cido f\u00f3lico en el a\u00f1o 1945 fue una mujer blanca de 30 a\u00f1os de edad que parec\u00eda haber sido sacada de un cementerio y vuelta a la vida. Esta mujer vive actualmente en relativa buena salud y ha servido al Dr. Butterworth para obtener biopsias del yeyuno.<\/p>\n<p>Derivados del \u00c1cido F\u00f3lico: En el a\u00f1o 1947 y 1948 probamos el efecto de conjugados de \u00e1cido f\u00f3lico: el Be aislado e identificado de la levadura per Pfiffner y colaboradores de los laboratorios de investigaci\u00f3n de Parke Davis &amp; Co., y el \u00e1cido pteroildiglut\u00e1mico o Diopterina obtenidos de los laboratorios Lederle en Nueva York. Todos los pacientes tratados respondieron en mayor o menor grado a la administraci\u00f3n oral o parent\u00e9rica de esos conjugados en proporci\u00f3n a la cantidad de \u00e1cido f\u00f3lico que cada uno de ellos representaba. Un enfermo de espr\u00fa desarroll\u00f3 un cuadro fulminante de degeneraci\u00f3n combinada del cord\u00f3n espinal mientras su cuadro hematol\u00f3gico permanec\u00eda normal con una dosis diaria de 50 mg. de Diopterina administrada en c\u00e1psula por v\u00eda oral.<\/p>\n<p>\u00c1cido Formyl-F\u00f3l\u00edco: Nuestras experiencias con ese derivado de la gran familia del \u00e1cido f\u00f3lico nunca fue informada. En dosis de 5 mg. diarios administrados por v\u00eda oral obtuvimos respuestas hematol\u00f3gicas m\u00e1ximas en siete casos de espr\u00fa.<\/p>\n<p>Degeneraci\u00f3n del Cord\u00f3n Espinal: Mencionamos el caso que desarroll\u00f3 manifestaciones fulminantes de generaci\u00f3n de las columnas postero-laterales del cord\u00f3n espinal. Se trataba de un hombre blanco de 65 a\u00f1os de edad, natural de Comerlo, Puerto Rico, Al ingresar presentaba una ligera disminuci\u00f3n del sentido vibratorio sobre ambos mal\u00e9olos, pero su secreci\u00f3n g\u00e1strica conten\u00eda \u00e1cido clorh\u00eddrico libre. Mientras trabajaba en su peque\u00f1o predio recogiendo batatas y mientras recib\u00eda una dosis de sost\u00e9n de 50 mg. diarios de Diopterina qued\u00f3 s\u00fabitamente parapl\u00e9jico. Enrique P\u00e9rez lo trajo de nuevo al hospital. Le suspendimos la Diopterina y le administramos inyecciones de extracto de h\u00edgado. Sus. s\u00edntomas neurol\u00f3gicos desaparecieron. El jugo g\u00e1strico de este enfermo no s\u00f3lo conten\u00eda \u00e1cido clorh\u00eddrico libre como ya hemos dicho, sino que incubado con carne de res y administrado a un sujeto con anemia perniciosa provoc\u00f3 una respuesta reticulocitaria prob\u00e1ndose en esa forma que el factor intr\u00ednseco de Castle estaba presente y confirm\u00e1ndose definitivamente que se trataba de un caso de espru y no de un caso de anemia perniciosa.<\/p>\n<p>Acido Pol\u00ednico: En agosto del a\u00f1o 1959 tratamos el primer caso de espr\u00fa con \u00e1cido fol\u00ednico, conocido tambi\u00e9n como factor citrovorum o \u201cLeucovorin\u201d que nos fuera suministrado por el Dr. J. M, Jukes de los laboratorios Lederle en Pearl River, Nueva York. En enero del siguiente a\u00f1o tratamos un segundo caso. Tienen inter\u00e9s estos dos casos. El primero porque a pesar de haber recibido solamente 5 inyecciones, equivalente cada inyecci\u00f3n a 3 mg. de la substancia o 20 millones de unidades y administradas en d\u00edas, consecutivos y a pesar de no haberse producido una reacci\u00f3n leucocitaria m\u00e1xima y de haberse mantenido al paciente a una dieta inadecuada, la mejor\u00eda cl\u00ednica y hematol\u00f3g\u00edca persisti\u00f3 hasta el momento mismo de darse de alta 35 d\u00edas despu\u00e9s de iniciarse el tratamiento.<\/p>\n<p>El segundo caso es m\u00e1s interesante. Se trataba de una mujer blanca de 65 a\u00f1os de edad que presentaba el cuadro t\u00edpico de espr\u00fa agudo, \u00e1cido clorh\u00eddrico libre en su secreci\u00f3n g\u00e1strica y el examen neurol\u00f3gico practicado por L. Guzm\u00e1n L\u00f3pez di\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<ol>\n<li>Signo de Romberg positivo.<\/li>\n<li>No puede caminar en l\u00ednea recta.<\/li>\n<li>Reflejo del tend\u00f3n de Aquiles, ausente y el patelar muy disminuido.<\/li>\n<li>P\u00e9rdida moderada del sentido de posici\u00f3n en los dedos de los pies.<\/li>\n<li>P\u00e9rdida moderada del sentido vibratorio en ambas piernas desde los pies, a las rodillas.<\/li>\n<li>Sentido del tacto y la presi\u00f3n fueron normales.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Esta paciente recibi\u00f3 lee, o sean 20 millones diarios del factor citrovorum administrado intramuscularmente durante 26 d\u00edas. Durante la segunda semana de tratamiento la enferma manifest\u00f3 que el adormecimiento en los dedos de los pies hab\u00eda disminuido y que pod\u00eda caminar mejor. Un nuevo examen neurol\u00f3gico practicado durante la cuarta semana por el mismo especialista demostr\u00f3 que:<\/p>\n<ol>\n<li>Hab\u00eda desaparecido la inseguridad o falta de balance con los ojos cerrados.<\/li>\n<li>Pod\u00eda marchar perfectamente en l\u00ednea recta.<\/li>\n<li>El sentido de posici\u00f3n era normal y<\/li>\n<li>Hab\u00eda mejorado notablemente el sentido vibratorio, pero todav\u00eda persist\u00eda alguna p\u00e9rdida del mismo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La ausencia o disminuci\u00f3n de los reflejos, profundos, el del tend\u00f3n de Aquiles y el rotuliano persist\u00edan 34 d\u00edas despu\u00e9s de iniciado el trataminto. El caso demostr\u00f3 que el factor citrovorum o \u00e1cido fol\u00ednico, no solo no empeor\u00f3, sino que al contrario mejor\u00f3 los. s\u00edntomas y signos neurol\u00f3gicos en un caso de espr\u00fa agudo cuando se administr\u00f3 intramuscularmente por 26 d\u00edas.<\/p>\n<p>Lyman y Prescott-&#8216; informaron (1949) que el factor Lactobacilus leichmanni o Vitamina B\u2019es alcalino, mientras que el factor citrovorum es fuertemente \u00e1cido y que ambas substancias pueden ser separadas por medio de la electr\u00f3lisis.<\/p>\n<p>Jukes, Broquist y Stokstad informaron un poco m\u00e1s tarde (1950) que el Lactobacilus leichmanni aparentemente puede producir el factor citrovorum si est\u00e1 presente el \u00e1cido f\u00f3lico; tambi\u00e9n puede producir ciertos desoxirrib\u00f3sidos: los de guanina, hipoxantina, adenina y citosina- si se a\u00f1ade vitamina B<sub>12<\/sub> o timidina. El Leuconostoc citrovorum puede sintetizar su propia vitamina B<sub>12<\/sub> de precursores; y bajo la influencia de esta vitamina B<sub>12<\/sub> puede tambi\u00e9n sintetizar los desoxirrib\u00f3sidos de guanina, hipoxantina, adenina y citosina; y puede fabricar timidina s\u00f3lo si se le a\u00f1ade el factor citrovorum.<\/p>\n<p>Pudiera ser que esas substancias, como ya lo dej\u00e9 dicho en el 1951, tuvieran un factor efectivo com\u00fan desconocido, como desconocidos son muchos de los, procesos enzim\u00e1ticos que constantemente se llevan a efecto en el cuerpo humano y pudiera ser que el \u00e1cido fol\u00ednico o factor citrovorum administrado intramuscularmente no provoque o no empeore los trastornos neurol\u00f3gicos del espr\u00fa y de la anemia perniciosa como acontece con el \u00e1cido f\u00f3lico.<\/p>\n<p>Vitamina B<sub>12<\/sub>: Tres a\u00f1os despu\u00e9s de haber estado usando el \u00e1cido f\u00f3lico recibimos los primeros microgramos de la vitamina B<sub>12 <\/sub>tambi\u00e9n enviados por Tom D. Spies. Los trajo en viaje especial a Puerto Rico, su dietista principal, la se\u00f1orita Jean Grant. Nuestra primera comunicaci\u00f3n sobre vitamina B<sub>12 <\/sub>apareci\u00f3 en la revista BLOOD en noviembre del a\u00f1o 1948. Comprobamos que los casos de espr\u00fa respond\u00edan a dosis peque\u00f1\u00edsimas de vitamina B<sub>12<\/sub> administradas intramuscularmente. Probamos en 5 casos, estudiados que la vitamina B<sub>12 <\/sub>era la substancia antian\u00e9mica m\u00e1s potente conocida hasta la fecha y probamos adem\u00e1s que 10 y 25 microgramos no produc\u00edan respuestas hematol\u00f3gicas m\u00e1ximas en espr\u00fa y sugerimos en aquella comunicaci\u00f3n que probablemente se necesitar\u00edan dosis de 100 microgramos para provocar respuestas m\u00e1ximas.<\/p>\n<p>Administraci\u00f3n de Vitaminas B<sub>12<\/sub> por distintas v\u00edas: Habiendo probado la eficacia de la vitamina B<sub>12<\/sub> administrada por inyecci\u00f3n intramuscular o intravenosa en espr\u00fa, investigamos el efecto de la droga administrada por v\u00eda oral, por v\u00eda sub-lingual e instilada o inyectada dentro de la m\u00e9dula \u00f3sea.<\/p>\n<p>Administrada oralmente encontramos que 20 mcgm., 50 mcgm., 100 mcgm., y 500 mcg. de la vitamina cristalizada no produjeron efecto hematopoy\u00e9tico alguno. En cambio, la administaci\u00f3n oral de 5000 mcgm. provoc\u00f3 reacci\u00f3n reticulocitaria m\u00e1xima en 2 o 3 enfermos y obtuvimos buena respuesta hematol\u00f3gica en uno o dos enfermos con la dosis de 3000 mcgm.<\/p>\n<p>Pensamos que administrada la vitamina por v\u00eda sublingual o intranasal ir\u00eda directamente a la sangre provocando respuesta favorable cl\u00ednica y hematol\u00f3gica. Nuestra experiencia prob\u00f3 lo contrario. La administraci\u00f3n sublingual de vitamina B<sub>12<\/sub> cristalizada en dosis diarias de 25 mcgm. .no produjo respuesta alguna en un n\u00famero de casos de espr\u00fa en recidiva y la v\u00eda intranasal tambi\u00e9n fracas\u00f3 en otro n\u00famero menor de enfermos.<\/p>\n<p>Tratamos otro experimento. Quisimos averiguar si la vitamina B<sub>12 <\/sub>puesta en contacto directo con las c\u00e9lulas inmaduras precursoras de los eritrocitos ten\u00eda alg\u00fan efecto en la maduraci\u00f3n de las mismas. Inyectamos la vitamina B<sub>12<\/sub> en cantidades m\u00ednimas (1 mcgm.) dentro de la m\u00e9dula \u00f3sea de la cresta il\u00edaca y 24 horas m\u00e1s tarde trat\u00e1bamos de conseguir otra muestra por aspiraci\u00f3n de la m\u00e9dula \u00f3sea tratando de entrar al mismo lugar en donde hab\u00edamos instilado la vitamina. Compar\u00e1bamos ese esp\u00e9cimen con el obtenido antes de la instilaci\u00f3n de la vitamina y con el obtenido 24 horas m\u00e1s tarde en la cresta il\u00edaca inyectada y en la del otro lado. Los resultados demostraron una disminuci\u00f3n en los megaloblastos tanto en la m\u00e9dula inyectada como en la que no hab\u00eda recibido vitamina B<sub>12<\/sub>.<\/p>\n<p>Cuando en vez de 1 mcgm., inyectamos 15 mcgm., el aumento m\u00e1s notable se observ\u00f3 en los normoblastos y fue igual tanto en la m\u00e9dula \u00f3sea de la cresta il\u00edaca inyectada, como en la m\u00e9dula \u00f3sea del estern\u00f3n y cuando inyectamos 90 mcgm. dentro de la m\u00e9dula esternal el efecto de nuevo no fue local, sino m\u00e1s. bien general o sist\u00e9mico. En 48 horas los megaloblastos bajaron de 25.8% a 6.6 y los normoblastos subieron de 4.4% a 7.0%. Al octavo d\u00eda no encontramos megaloblastos en la m\u00e9dula \u00f3sea y los normoblastos hab\u00edan subido a 33.4% Esta vez tampoco encontramos diferencia notable entre la m\u00e9dula \u00f3sea del estern\u00f3n inyectada y la muy distante de la cresta il\u00edaca.<\/p>\n<p>Llegamos a la conclusi\u00f3n de que el efecto hematol\u00f3gico de la vitamina B<sub>12<\/sub> en el espr\u00fa depende de un mecanismo bioqu\u00edmico complejo y no sencillamente de una acci\u00f3n local directa sobre los megaloblastos.<\/p>\n<p>En 1951 con Leo M. Meyer y colaboradores estudiamos el efecto de la administraci\u00f3n oral de la vitamina B<sub>12<\/sub> y del \u00e1cido f\u00f3lico en dosis subm\u00ednimas, en el espr\u00fa pareci\u00e9ndonos que la acci\u00f3n combinada de ambas vitaminas era superior al efecto aislado de cada una de ellas administrada en iguales y hasta en mayores dosis.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s y con el mismo autor informamos investigaciones sobre la absorci\u00f3n de la vitamina B<sub>12<\/sub> marcada con cobalto 60 (33a y 33b) y administrada por v\u00eda oral en seis casos de espr\u00fa, los resultados, en la eliminaci\u00f3n fecal de radioactividad fueron tan err\u00e1ticos e inconsistentes que no permitieron llegar a conclusi\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Radiois\u00f3topos: En 1956, Bus\u00f3 y Olavarrieta presentaron ante la Sociedad Internacional de Hematolog\u00eda en Boston, y ante la reuni\u00f3n regional del Colegio Americano de Cirujanos en San Juan, un estudio relacionando la avidez con que el eritrocito capta el cromo in vitro ccn la duraci\u00f3n de vida eritroc\u00edtica \u201cin vivo\u201d expresada en t\u00e9rminos de aparente media vida de radiocromo. En ese estudio ellos postularon una vida acortada para la c\u00e9lula roja del paciente con espr\u00fa en recidiva.<\/p>\n<p>En 11 casos estudiados., la captaci\u00f3n celular promedio de radiocromo \u201cin vitro\u201d fue menor de 60% y en 4 de estos pacientes, el promedio de media vida de radiocromo \u201cin vivo\u201d fue de 14.4 d\u00edas.<\/p>\n<p>Los mismos autores confirmaron tambi\u00e9n la utilidad del m\u00e9todo de Schilling en el diagn\u00f3stico diferencial del espr\u00fa y de la anemia perniciosa en remisi\u00f3n. En 4 casos encontraron un promedio de eliminaci\u00f3n urinaria de radiocobalamina administrada oralmente de 1.567, que s\u00f3lo aument\u00f3 a 5.37 con la adici\u00f3n del factor intr\u00ednseco.<\/p>\n<p>Antibi\u00f3ticos y Hormonas: Algunos investigadores extranjeros. informaron buenos resultados en el tratamiento del espr\u00fa con la penicilina primero, y luego con otros antibi\u00f3ticos de amplio espectro. Nuestra experiencia, aunque limitada, no confirm\u00f3 esos resultados.<\/p>\n<p>Tampoco pudimos inclinarnos a favor del uso de la hormona adrenocorticotr\u00f3pica de la pituitaria (ACTH), ni de la cortisona y sus otros derivados de la corteza suprarenal. No hay duda de que esas hormonas tienen profundo efecto sist\u00e9mico y metab\u00f3lico. Su acci\u00f3n euf\u00f3rica y antiinflamatoria puede producir una falsa impresi\u00f3n tanto en el paciente como en el investigador. Aunque obtuvimos ligeras respuestas reticulocitarias y sintom\u00e1ticas, en algunos casos durante los primeros d\u00edas llegamos, al firme convencimiento de que ni los antibi\u00f3ticos ni las hormonas son tratamientos efectivos para el espr\u00fa y que su uso prolongado puede ser contraproducente.<\/p>\n<p>Cromosomas: No s\u00f3lo se han demostrado alteraciones en el n\u00famero y en la morfolog\u00eda de las cromosomas en el Mongolismo, en el s\u00edndrome de Klinefelter y en el de Turner, sino tambi\u00e9n en leucemias agudas y en anemia perniciosa. En esa \u00faltima enfermedad usando el m\u00e9todo de Ford se encontr\u00f3 que un 35% de las c\u00e9lulas mit\u00f3ticas demostraban menos de la cifra normal de 46 cromosomas. Cronkite de los laboratorios Brookhaven en Nueva York ha estado recientemente estudiando los posibles cambios en el material gen\u00e9tico en las c\u00e9lulas del espr\u00fa. No sabemos todav\u00eda cu\u00e1les han sido los resultados de sus investigaciones.<\/p>\n<p>Mala Absorci\u00f3n: La vieja teor\u00eda de mala absorci\u00f3n en la g\u00e9nesis del espr\u00fa se ha revivido y extendido durante los \u00faltimos a\u00f1os. Este resurgimiento se debe a dos. factores principales: primero a haberse probado la inocuidad y la eficacia de la prueba de la absorci\u00f3n de D-Xylosa y segundo al uso m\u00e1s extenso de la biopsia intestinal obtenida por intubaci\u00f3n g\u00e1strica y la c\u00e1psula de Shiner modificada por Crosby.<\/p>\n<p>Con el entusiasmo despertado con la prueba de la D-Xylosa, se recomend\u00f3 eliminar la prueba de absorci\u00f3n de la glucosa administrada por v\u00eda oral porque un n\u00famero considerable de sujetos, normales daban una curva baja de absorci\u00f3n. Ni nosotros, ni los que nos precedieron, usamos esa prueba para diferenciar los enfermos. de espr\u00fa de sujetos normales. Para eso no se necesita el laboratorio. La usamos y la seguimos usando para distinguir la esteatorrea de origen pancre\u00e1tico de la del espr\u00fa. Para eso sigue siendo una buena ayuda. Cuando existe esteatorrea en ausencia de disfunci\u00f3n hep\u00e1tica una curva de tipo diab\u00e9tico, que nunca hemos visto en espr\u00fa, es fuerte evidencia de enfermedad pancre\u00e1tica. Por otro lado, la curva baja de absorci\u00f3n de D-Xylosa s\u00f3lo indica que el paciente no la ha absorbido y no que necesariamente tenga espr\u00fa. Adem\u00e1s, recordemos que tampoco es infalible esa prueba y que las enfermedades del h\u00edgado y las del ri\u00f1\u00f3n pueden alterarla.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndome al llamado \u201cs\u00edndrome de Mala Absorci\u00f3n\u201d dije el a\u00f1o pasado en Washington durante el Congreso Internacional de Gastroenterolog\u00eda que no me gustaba el t\u00e9rmino. No me gusta ese nombre porque en mi opini\u00f3n demuestra nuestra ignorancia de mecanismos fisiol\u00f3gicos m\u00e1s espec\u00edficos. Lo que se llama mala absorci\u00f3n bien pudiera ser mala digesti\u00f3n, mala asimilaci\u00f3n, mala utilizaci\u00f3n, defectos de acci\u00f3n enzim\u00e1tica, defectos en vitaminas actuando como co-enzimas, trastornos en la fosforilizaci\u00f3n, alteraciones en la barrera de la membra,na celular, defectos en el mecanismo de transporte, etc.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, un \u201cs\u00edndrome\u201d seg\u00fan la Real Academia Espa\u00f1ola es un \u201cconjunto de s\u00edntomas caracter\u00edsticos de una enfermedad.\u201d De acuerdo con el Diccionario Terminol\u00f3gico de Ciencias M\u00e9dicas de L. Cardenal es \u201cun cuadro o conjunto sintom\u00e1tico\u201d, \u201cuna serie de s\u00edntomas y signos que existen a un tiempo y definen cl\u00ednicamente un estado morboso determinado.\u201d Tambi\u00e9n en el idioma ingl\u00e9s, el diccionario de Dorland nos. dice que \u201cSyndrome\u201d is \u201ca set of symptoms which occur together; the sum of s.igns of any morbid State; a symptom complex\u201d y en el \u201cMedical Etymology\u201d de Pepper encontramos que syndrome viqne de \u201csyndromos\u201d que quiere decir \u201crunning together\u201d significando \u201ca joining of several symptoms or signs to form a disease picture.\u201d<\/p>\n<p>En este caso en vez de agrupar signos y s\u00edntomas para formar una enfermedad se ha cogido un s\u00f3lo s\u00edntoma, el de la mala absorci\u00f3n para agrupar en \u00e9l por lo menos 14 condiciones distintas, muchas de ellas perfectamente bien conocidas entidades m\u00e9dicas, y muy dispares entre s\u00ed, tales como el espr\u00fa, la enfermedad de Whipple, e carcinoide maligno, la poliposis intestinal, ciertas enfermedades del col\u00e1geno, f\u00edstula gastro-c\u00f3lica, enteritis regional, tuberculosis intestinal o mesent\u00e9rica, mal de Hodgkins, resecci\u00f3n g\u00e1strica radical, etc.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n expresamos nuestro desacuerdo con el uso de las frases: espr\u00fa tropical y espr\u00fa no-tropical. Sostenemos que el enfermo que presenta el cuadro cl\u00ednico descrito por Rodr\u00edguez Molina con un m\u00ednimo de comprobaciones de laboratorio como las mencionadas por Hern\u00e1ndez Morales\u00ae\u00ae en Washington tiene simplemente espr\u00fa lo mismo en B\u00e9lgica que en Nueva York o en Puerto Rico.<\/p>\n<p>Hemodin\u00e1mica: Al contrario de la hipertrofia compensatoria del m\u00fasculo card\u00edaco que se observa en los. casos de anemias hipocr\u00f3micas asociadas a la uncinariasis (Porter, 1937), en el espr\u00fa generalmente encontramos un coraz\u00f3n peque\u00f1o.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n arterial tanto sist\u00f3lica como diast\u00f3lica es casi siempre baja en casos de espr\u00fa que no han recibido tratamiento. Despu\u00e9s del tratamiento la tensi\u00f3n arterial tiende a normalizarse en los enfermos j\u00f3venes y en los viejos con mucha frecuencia encontramos la aparici\u00f3n de una hipertensi\u00f3n arterial.<\/p>\n<p>Encontramos la capacidad vital disminuida en la inmensa mayor\u00eda de los, casos estudiados por nosotros. Vari\u00f3 entre 750 y 5000 cc con un promedio de 2,292 cc. En un n\u00famero muy peque\u00f1o de los enfermos la capacidad vital obtenida, fue m\u00e1s alta que la calculada de antemano a base de la estatura, sexo y \u00e1rea de superficie del cuerpc, pero en el resto la disminuci\u00f3n calculada vari\u00f3 entre 200 y 1,200 cc.<\/p>\n<p>El tiempo de circulaci\u00f3n usando cianuro de sodio, gluconato de calcio o fluoresceina fue normal. El tiempo desde el brazo a la boca di\u00f3 un promedio de 12 segundos.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n venosa vari\u00f3 entre 40 y 140 mm. de agua, con un promedio de 90 mm.<\/p>\n<p>Determinamos el volumen sangu\u00edneo e.n 38 enfermos de espr\u00fa agudo usando el rojo congo. En aquella \u00e9poca no exist\u00eda el Cromo 51 que es lo que usamos hoy d\u00eda. El volumen de sangre total vari\u00f3 entre 1000 y 6000 cc con un promedio de 3400 cc, el volumen plasm\u00e1tico vari\u00f3 entre 1000 y 5000 cc, con un promedio de 2590 cc y el volumen de sangre por kilo de peso oscil\u00f3 entre 60 y 110 cc con un promedio de 79cc por kilo.<\/p>\n<p>Tomamos electrocardiograf\u00edas cuando los trazos se limitaban a las tres, derivaciones standard y luego usando las 12 derivaciones que hoy en d\u00eda se usan rutinariamejite a m\u00e1s de 100 casos de espr\u00fa. Del primer grupo con s\u00f3lo tres derivaciones standard aparecen los trazos de seis pacientes de espr\u00fa en nuestro informe de 150 casos publicado en el 1938. Nada significativo se observa en esos trazados. Todos son normales y en dos de los seis se nota una desviaci\u00f3n axial izquierda. No tuvimos la oportunidad de analizar todos los electrocardiogramos que tomamos, pero nos parece recordar que a pesar de la disminuci\u00f3n en el tama\u00f1o del coraz\u00f3n de que ya hemos hablado nunca vimos electrocardiogramas de tan bajo voltaje que sugirieran la posibilidad de pericarditis adhesiva, myxedema, amiloidosis del miocardio o microcardia. Tampoco encontramos cambios que sugirieran beri-beri y muy raras veces notamos alteraciones electrocardiogr\u00e1ficas que hicieran pensar en enfermedad o lesi\u00f3n del miocardio.<\/p>\n<p>La Historia se Repite: Hace medio siglo, exactamente 51 a\u00f1os que un m\u00e9dico del ej\u00e9rcito de los Estados Unidos de Am\u00e9rica, el Coronel Bailey K. Ashford inici\u00f3 sus investigaciones, sobre el espr\u00fa en Puerto Rico ayudado h\u00e1bilmente por distinguidos hombres de ciencia de la isla: los doctores Isaac Gonz\u00e1lez Mart\u00ednez, Pedro Guti\u00e9rrez Igarav\u00eddez y Arturo Torregrosa y hoy d\u00eda ha vuelto el espr\u00fa a manos de brillantes investigadores del ej\u00e9rcito norteamericano entre los cuales se cuentan el Coronel William Meroney, el mayor Milton Rubini y el Capit\u00e1n Tom Skeehy, secundados por competentes investigadores puertorrique\u00f1os como lo son Enrique P\u00e9rez Santiago y Rafael Santini.<\/p>\n<p>El nombre Espr\u00fa: En la literatura m\u00e9dica espa\u00f1ola antigua .se conoc\u00eda esta enfermedad como \u201cSpruo\u201d, quiz\u00e1s como una traducci\u00f3n literal del nombre original holand\u00e9s de \u201cSprouw\u201d, Ahora aparece indistintamente como \u201cSprue\u201d escrito exactamente igual que en e! idioma ingl\u00e9s o como \u201cEsprue\u201d que parece una traducci\u00f3n literal de ese idioma. Nosotros por fuerza de costumbre y por parecemos m\u00e1s sencillo y de m\u00e1s. f\u00e1cil fon\u00e9tica, hemos usado y recomendamos usar en espa\u00f1ol el nombre \u201cEspr\u00fa\u201d.<\/p>\n<p>EL FUTURO: Dice un antiguo adagio que nadie se profeta en su tierra y yo a\u00f1ado que mucho menos se puede profetizar en el mundo de la ciencia. Pero como todos, en una democracia, tenemos el derecho a la libre expresi\u00f3n del pensamiento, yo me tomo la libertad de exponer mis ideas en relaci\u00f3n al futuro del espr\u00fa en Puerto Rico.<\/p>\n<p>No existe la menor duda de que los casos agudos o t\u00edpicos de espr\u00fa han disminuido considerablemente en la isla durante las dos. o tres \u00faltimas d\u00e9cadas. Durante ese tiempo la isla ha experimentado un notable progreso en su aspecto social, econ\u00f3mico, cultural y nutricional. Creemos firmemente que ha habido relaci\u00f3n directa entre el progreso observado y la incidencia en el n\u00famero de casos de espr\u00fa.<\/p>\n<p>Estamos, convencidos de que la inmensa mayor\u00eda de los casos de espr\u00fa curan o mejoran con la administraci\u00f3n de \u00e1cido f\u00f3lico y\/o de vitamina B<sub>12<\/sub> y una dieta adecuada rica en prote\u00ednas y relativamente baja en grasas y carbohidratos. Esto parece indicar que la causa principal del espr\u00fa es una deficiencia de una de esas dos vitaminas o de las dos al mismo tiempo. \u00bfPero. . . es esa la causa \u00fanica?<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os dijimos que la dieta pobre e inadecuada que han recibido los enfermos de espru es exactamente igual a la que por muchos a\u00f1os han estado consumiendo nuestros campesinos an\u00e9micos que padecen de uncinariasis. \u00bfPor qu\u00e9 el cuadro cl\u00ednico y el tipo de anemia son tan distintos? \u00bfPor qu\u00e9 el enfermo de espr\u00fa aunque exhiba al mismo tiempo moderada y hasta masiva infestaci\u00f3n uncinari\u00e1sica, presenta una anemia macroc\u00edtica e hipercr\u00f3mica y una m\u00e9dula \u00f3sea megalobl\u00e1stica y por qu\u00e9 el enfermo uncinari\u00e1sico aunque padezca de diarreas su anemia es t\u00edpicamente ferropriva e hipocr\u00f3mica? \u00bfNo creen ustedes como yo que debe haber alg\u00fan factor adem\u00e1s del factor nutricional o carencial? \u00bfNo creen ustedes que la teor\u00eda unitaria en la etiolog\u00eda de las enfermedades est\u00e1 llegando a su fin?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n dijimos hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os (1938) que hay en el espr\u00fa una marcada predilecci\u00f3n por las razas de piel clara, que es raro en la raza negra pura y adem\u00e1s que est\u00e1bamos convencidos, de que la herencia jugaba un papel importante en la g\u00e9nesis de la enfermedad.<\/p>\n<p>Acerc\u00e1ndonos ahora al final de esta conferencia y .no estando muy lejos al final de nuestra vida profesional nos vamos, a despedir con un examen de conciencia y con una confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por razones que no vienen al caso y que no tienen en este momento inter\u00e9s alguno ni para mi mismo, hace ya algunos a\u00f1os que perd\u00ed contacto con la inmensa mayor\u00eda de los casos de espr\u00fa que hab\u00edamos estudiado y tratado. Recordando que \u201cel que llora al ponerse el sol no v\u00e9 salir las estrellas\u201d, nos dedicamos desde entonces con m\u00e1s. entusiasmo y mayor cari\u00f1o a la cardiolog\u00eda. No tenernos porqu\u00e9 arrepentimos. No estar\u00e9 yo, por lo tanto, entre los investigadores del futuro. Lo ser\u00e1n ustedes los m\u00e9dicos j\u00f3venes de esta generaci\u00f3n y los que se forman ahora en nuestra escuela de medicina.<\/p>\n<p>A unos y otros dirijo estas \u00faltimas palabras. Confieso que muchas de las investigaciones que nosotros llevamos a efecto y algunas de las que se realizan por otros en la actualidad nos traen a la memoria la frase mordaz de Chesterton. Nos recuerdan a \u201cun hombre ciego metido en un cuarto obscuro buscando un sombrero negro que no est\u00e1 all\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>Los investigadores del futuro tienen ante s\u00ed amplios horizontes que casi no se divisan, campos f\u00e9rtiles sin explorar algunos, o explorados superficialmente otros. Yo los invito a que se adentren por los caminos de la herencia o gen\u00e9tica, de la enzimolog\u00eda, y por el \u201ccamino verde\u201d por no haber sido suficientemente trillado de los llamados \u201cerrores innatos\u201d del metabolismo. En uno de esos caminos se encontrar\u00e1 la soluci\u00f3n a los problemas, que del espr\u00fa quedan a\u00fan por resolver.<\/p>\n<p>Y a los investigadores del presente y del futuro les recuerdo la frase de Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3: \u201cLa mejor obra es la que se realiza sin las impaciencias del \u00e9xito, y el mejor esfuerzo aquel que pone las esperanzas m\u00e1s all\u00e1 del horizonte visible.\u201d[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica de Puerto Rico, Vol. 52, No. 1.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<h4>Dr. Ram\u00f3n M. Su\u00e1rez Calder\u00f3n (1895-1981) &#8211; Primer Conferenciante del Dr. Bailey K. Ashford Memorial Lectureship<\/h4>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]Durante la d\u00e9cada de 1920, el Dr. Su\u00e1rez ejerci\u00f3 como m\u00e9dico general dedic\u00e1ndose principalmente a los ni\u00f1os. As\u00ed es que surgen de su pluma y experiencia art\u00edculos sobre asma, alergia, nutrici\u00f3n y alimentaci\u00f3n infantil (v\u00e9ase su bibliograf\u00eda). Hacia fines de esa d\u00e9cada, ya el Dr. Su\u00e1rez se destaca como \u201ccl\u00ednico\u201d e investigador y el a\u00f1o 1928 representa para \u00e9l el inicio de una distinci\u00f3n especial que va a caracterizar su carrera profesional. En ese a\u00f1o, el Dr. Su\u00e1rez es electo presidente de la AMPR, es nombrado director del Departamento de Medicina del Hospital Municipal de San Juan y miembro de la Facultad del Instituto de Medicina Tropical, y funda la \u201cCl\u00ednica Mimiya\u201d que m\u00e1s tarde se le cambia el nombre a Hospital Mimiya. En 1934, es propuesto (y aceptado) para \u201cFellow\u201d del \u201cAmerican College of Physicians\u201d por el Dr. Bailey K. Ashford. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde se convierte en el primer m\u00e9dico puertorrique\u00f1o que se elije Gobernador del Cap\u00edtulo de esa sociedad en Puerto Rico.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Bolet\u00edn Asociaci\u00f3n Medica de Puerto Rico, Vol 75, Num. 11<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-390 size-thumbnail\" src=\"http:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-content\/uploads\/sites\/57\/2025\/12\/Prof.-Daniel-Mora-Ortiz-150x150.jpg\" alt=\"Daniel Mora Ortiz, M.A.\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-content\/uploads\/sites\/57\/2025\/12\/Prof.-Daniel-Mora-Ortiz-150x150.jpg 150w, https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-content\/uploads\/sites\/57\/2025\/12\/Prof.-Daniel-Mora-Ortiz.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/p>\n<p>Editado y compilado por:<\/p>\n<p><strong>Daniel Mora Ortiz, M.A.<\/strong><br \/>\nEscuela de Medicina<br \/>\nCentro de Inform\u00e1tica y Tecnolog\u00eda<br \/>\nUniversidad de Puerto Rico &#8211; Recinto de Ciencias Medicas<\/p>\n<p>Miembro del Instituto de Historia de las Ciencias de la Salud<br \/>\nAdscrito al Decanato de Asuntos Acad\u00e9micos &#8211; Recinto de Ciencias Medicas<\/p>\n<p>Academia: <a href=\"https:\/\/urrp.academia.edu\/DanielMoraOrtiz\">https:\/\/urrp.academia.edu\/DanielMoraOrtiz<\/a><\/p>\n<p>Linkedin:\u00a0<a href=\"https:\/\/nam02.safelinks.protection.outlook.com\/?url=https%3A%2F%2Fwww.linkedin.com%2Fin%2Fdaniel-mora-ortiz%2F&amp;data=04%7C01%7Cdaniel.mora2%40upr.edu%7C326b5225e0c6485a301a08d96e49750f%7C0dfa5dc0036f461599e494af822f2b84%7C0%7C0%7C637662084036484370%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C1000&amp;sdata=HByLPpEUdeT9ll78YBc21bbYVWiK7A4C7nMc9%2FL6MG0%3D&amp;reserved=0\">https:\/\/www.linkedin.com\/in\/daniel-mora-ortiz\/<\/a>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;356&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; css=&#8221;&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/4&#8243;][vc_column_text css=&#8221;&#8221;] Conferencia dictada en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico, el d\u00eda 2 de noviembre de 1959 como primera contribuci\u00f3n al \u201cDr. Bailey K. Ashford Memorial Lectureship\u201d. [\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]He aceptado con alguna vacilaci\u00f3n y con mucho temor el honor de ser el primer conferenciante&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":356,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-360","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","description-off"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=360"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":392,"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/360\/revisions\/392"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/media\/356"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}