{"id":365,"date":"2025-04-05T13:27:24","date_gmt":"2025-04-05T13:27:24","guid":{"rendered":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/?page_id=365"},"modified":"2025-12-15T13:43:02","modified_gmt":"2025-12-15T13:43:02","slug":"ashford-hombre-de-multiples-facetas-sus-aficiones-micologicas","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/ashford-hombre-de-multiples-facetas-sus-aficiones-micologicas\/","title":{"rendered":"Ashford, hombre de m\u00faltiples facetas: sus aficiones micol\u00f3gicas"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;357&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; css=&#8221;&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/4&#8243;][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Conferencia le\u00edda en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico<br \/>\nel d\u00eda 2 de Noviembre de 1960 en el Acto de Conmemoraci\u00f3n del<br \/>\n&#8220;Bailey K. Ashford Memorial Lecture.&#8221;<\/h4>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]Me place de nuevo volver a esta amada casa que tiene para mi tantos recuerdos. Y me causa especial satisfacci\u00f3n hacerlo con el prop\u00f3sito de rendir homenaje a un hombre de colosal estatura cient\u00edfica con quien estuve asociado \u00edntimamente en los primeros a\u00f1os de mi larga y afanosa carrera.<\/p>\n<p>La personalidad del Dr. Ashford me hace pensar a veces en un diamante por sus m\u00faltiples facetas. Habiendo iniciado su carrera en un tiempo en que la educaci\u00f3n m\u00e9dica no contaba todav\u00eda con los medios y facilidades que hoy se ofrecen a los enamorados de la investigaci\u00f3n, este gran hombre, por su amor al pr\u00f3jimo, por su sana ambici\u00f3n, por su talento, su extraordinario dinamismo y su recia voluntad, logr\u00f3 escalar cumbres de gran altura en el curso de su vida ejemplar.<\/p>\n<p>Era soldado y, como tal, ostent\u00f3 el rango de coronel. Como soldado lleg\u00f3 a nuestras playas con las fuerzas americanas de invasi\u00f3n all\u00e1 para el a\u00f1o 1898. Y lleg\u00f3 para quedarse. Y fu\u00e9 aqu\u00ed donde alcanzaron plenitud sus inquietudes cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Y a m\u00e1s de soldado, era m\u00e9dico, y como m\u00e9dico fij\u00f3 sus ojos en el j\u00edbaro que habitaba nuestros campos &#8230; y lo encontr\u00f3 enfermo. Y comprob\u00f3 que los par\u00e1sitos minaban su canal intestinal y entrando en el campo de la parasitolog\u00eda puso su empe\u00f1o en librarlo de aquel azote; y entrando en el campo de la hematolog\u00eda, puso su empe\u00f1o en librarlo de su anemia. Y estudi\u00f3 sus deficiencias nutritivas para orientar mejor su tratamiento. Podr\u00eda decirse que Ashford estrech\u00f3 contra su coraz\u00f3n al campesino de esta tierra y le extendi\u00f3 su mano generosa y lo ayud\u00f3 a levantarse de la penuria f\u00edsica en que se encontraba.<\/p>\n<p>Pero Ashford no solamente fu\u00e9 m\u00e9dico de los pobres. Tambi\u00e9n lo fu\u00e9 de las clases m\u00e1s favorecidas de nuestra sociedad. Y fu\u00e9 entre los pacientes de este \u00faltimo grupo donde encontr\u00f3 la enfermedad que acaso fuera el mayor inter\u00e9s de su vida profesional. Me refiero naturalmente al espr\u00fa. No es mi prop\u00f3sito, sin embargo, discutir esta faceta de la carrera cient\u00edfica de aquel gran hombre. Hace justamente un a\u00f1o, y en este mismo sitio de honor, nuestro ilustre colega, el Dr. Ramon M. Suarez, discuti\u00f3 en la forma magistral propia de \u00e9l, \u201cEl pasado, el presente y el futuro del sspr\u00fa\u201d, y en aquella ocasi\u00f3n aquilato \u00e9l juiciosamente la obra del Dr. Ashford en este campo de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero si conviene advertir, que con el estudio del espr\u00fa, nuestro h\u00e9roe vino a iniciarse en una nueva jornada cuando llego a sospechar que la causa de esta enfermedad podr\u00eda estar relacionada con un hongo del grupo de las levaduras que \u00e9l llamo \u201cMonilia psilosis\u201d pero que ya antes hab\u00eda sido publicada con variados nombres por otros autores y que hoy se identifica con el binomio candida albicans.<\/p>\n<p>Ashford dedic\u00f3 muchos a\u00f1os a la observaci\u00f3n de esta especie fungosa. La cultiv\u00f3 en el laboratorio, estudio su morfolog\u00eda, \u00a0sus funciones bioqu\u00edmicas, su acci\u00f3n fermentativa sobre los azucares, sus propiedades pat\u00f3genas y con la mente fija en su sospecha que dicha especie tuviese algo que ver con la etiolog\u00eda del espr\u00fa, se adentr\u00f3 tambi\u00e9n en el campo de la \u00a0patolog\u00eda experimental para estudiar la acci\u00f3n nociva del parasito sobre los animales de laboratorio. En los \u00faltimos a\u00f1os de su vida el Dr. Ashford lleg\u00f3 a reconocer que su \u201cMonila psilosis&#8221; no es precisamente la causa fundamental del espr\u00fa, si bien puede influir como elemento secundario en la sintomatolog\u00eda de esa enfermedad.<\/p>\n<p>Pero es el caso, que el estudio de esa especie fungosa despert\u00f3 en el hombre un inter\u00e9s inusitado por la micolog\u00eda inter\u00e9s que tuvo sus primicias en el antiguo Instituto de Medicina Tropical situado hacia el extremo oeste de la Calle Fortaleza en una vieja y simp\u00e1tica casona, bien conocida entonces como el &#8220;Palacio Rojo&#8221;. All\u00ed tambi\u00e9n consagraban sus vidas al estudio de la medicina criolla otros tres h\u00e9roes de nuestra profesi\u00f3n: Isaac Gonz\u00e1lez Mart\u00ednez, Pedro Guti\u00e9rrez Igarav\u00eddez y Arturo Torregrosa. Pero aquel Instituto se desenvolv\u00eda en medio de grandes limitaciones.<\/p>\n<p>Fu\u00e9 en el a\u00f1o 1926 que se produjo un acontecimiento de trascendencia hist\u00f3rica para la medicina de esta Isla con la inauguraci\u00f3n de una nueva Escuela de Medicina Tropical en nuestro primer centro docente, bajo los auspicios de la Universidad de Columbia.<\/p>\n<p>Con recursos m\u00e1s desahogados Y bajo la h\u00e1bil direcci\u00f3n de un gran amigo de nuestro pueblo, el Dr Robert A. Lambert, esta Escuela despert\u00f3 gran entusiasmo en el Dr Ashford que ahora pudo organizar su labora orio con m\u00e1s propicio.<\/p>\n<p>Pero he aqu\u00ed que la inclinaci\u00f3n de nuestro amigo hacia la micolog\u00eda medica interpuso serias dificultades en su camino. No es posible adentrarse formalmente en el estudio de los hongos pat\u00f3genos sin un conocimiento b\u00e1sico ele la micolog\u00eda general, que es una ciencia de extraordinaria amplitud. Basta se\u00f1alar que el n\u00famero de especies fungosas conocidas hasta la fecha posiblemente pase de 100,000. Sin embargo, una circunstancia fortuita vino a despejar en parte las dificultades. Por aquellos d\u00edas un eminente mic\u00f3logo italiano, el Profesor R. C\u00edferri, hab\u00eda venido en misi\u00f3n cient\u00edfica a la vecina Rep\u00fablica Dominicana y, aprovechando la oportunidad, all\u00e1 se dirigi\u00f3 el Dr. Ashford. Y Ciferri le abri\u00f3 las puertas de su laboratorio, y gracias a aquella asociaci\u00f3n, a la vez amistosa e instructiva, pudieron deescubrir entre ambos varias especies nuevas de hongos saprof\u00edticos que luego fueron publicados en colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>De regreso en Puerto Rico, con mejor orientaci\u00f3n, con su firme prop\u00f3sito de siempre, y con el auxilio de buenos tratados sobre la materia, Ashford lleg\u00f3 a adquirir un alto grado de cultura micol\u00f3gica que tuvo sus frutos con la publicaci\u00f3n de varios trabajos de car\u00e1cter cr\u00edtico. Uno de ellos \u201cThe Mycoses&#8221; constituye un cap\u00edtulo importante de la obra &#8220;Nelson&#8217;s Loose Leaf Medicine&#8221;; otro bajo el t\u00edtulo de &#8220;Significance of Mycology in Tropical Medicine&#8221; apareci\u00f3 en el &#8220;Archives of Dermatology and Syphilology&#8221;; un tercero titulado &#8220;The Present Status of Mycology in Medica! Science&#8221; se public\u00f3 en el &#8220;Puedo Rico Journal of Public Health and Tropical Medicine&#8221;; y finalmente, otro que se titul\u00f3 &#8220;Esporotricosis&#8221; vi\u00f3 la luz en el &#8220;Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica de Puerto Rico.&#8221;<\/p>\n<p>En estas publicaciones el autor hubo de discutir el tema de las micosis humanas desde un punto de vista general y acad\u00e9mico. En cuanto al estudio pr\u00e1ctico de las micosis en s\u00ed, las actividades del Dr. Ashford tuvieron que ser forzosamente limitadas. Ya en las postrimer\u00edas de una carrera tan intensa, tan variada y tan productiva, el peso de los a\u00f1os por un lado y su estado precario de salud por otro no le permitieron desarrollar a plenitud la exploraci\u00f3n de las enfermedades fungosas existentes en Puerto Rico. Esto, no obstante, pudo \u00e9l colaborar en un trabajo titulado &#8220;Fungus Infections of the Skin and its Appendages Occurring in Puerto Rico&#8221; que apareci\u00f3 en 1932 y que fu\u00e9 llevado a cabo a prop\u00f3sito de una visita que hiciera a nuestra Isla la Dra. Beatrice M. Kesten de la Universidad de Columbia. Y en este a\u00f1o qued\u00f3 clausurada la misi\u00f3n cient\u00edfica de nuestro protagonista.<\/p>\n<p>La obra del Dr. Ashford como mic\u00f3logo tiene un m\u00e9rito indiscutible. Sus primeros pasos en el estudio de los hongos par\u00e1sitos se iniciaron en una \u00e9poca en que la bacteriolog\u00eda ten\u00eda, por decirlo as\u00ed, monopolizado, el campo de las enfermedades infecciosas, ignor\u00e1ndose en gran parte la amplitud e importancia de las infecciones fungosas. En estas circunstancias, y desprovisto de la preparaci\u00f3n con que hoy se cuenta para el estudio de esas infecciones, este hombre admirable emprende su jornada micol\u00f3gica, luchando contra todo linaje de obst\u00e1culos hasta lograr una sabidur\u00eda que tuvo trascendencia internacional, que le permiti\u00f3 describir nuevas especies y sobre todo llevar a cabo estudios fundamentales sobre una levadura pat\u00f3gena, la que llamamos Candida albicans, que ocupa hoy un puesto de avanzada en la parasitolog\u00eda humana. Y a mas de esto, el Dr. Ashford hizo un legado de importancia hist\u00f3rica a la Escuela de Medicina Tropical: su laboratorio, el primero en Puerto Rico dedicado al estudio de la micolog\u00eda m\u00e9dica, aquel laboratorio que vino a ser fuente de inspiraci\u00f3n y estimulo para los que tuvimos el honor de continuar la obra iniciada por el maestro.<\/p>\n<p>Ashford pas\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas escribiendo un libro, porque tambi\u00e9n fue un amante de las letras. El t\u00edtulo. \u201cA Soldier in Science\u201d. La publicaci\u00f3n de este libro, en 1934, poco antes de su muerte, tuvo, un \u00e9xito extraordinario en los Estados Unidos y la Asociaci\u00f3n Medica de Puerto Rico celebr\u00f3 un acto para rendirle homenaje a este ilustre miembro de nuestra agrupaci\u00f3n por aquel su \u00faltimo triunfo. Y en aquella ocasi\u00f3n se le hizo la presentaci\u00f3n de un pergamino, y mis colegas me comisionaron para redactar el mensaje de este pergamino. Y he aqu\u00ed lo que escrib\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cSoldado y hermano: Viniste del continente y formaste aqu\u00ed<br \/>\ntu hogar. Tus hijos son puertorrique\u00f1os y lo es tambi\u00e9n tu<br \/>\ncoraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El sol esplendoroso de tu clara inteligencia brill\u00f3 sobre nuestras<br \/>\ncampi\u00f1as y la sangre del j\u00edbaro se torno vigorosa y fecunda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Con tu inmensa e incansable labor en bien de la humanidad<br \/>\ndoliente te has situado en la m\u00e1s alta de las cumbres, y, al<br \/>\nesparcir en ambos mundos la simiente de tu ciencia, pronunciaste<br \/>\nsiempre, con patri\u00f3tico orgullo el nombre de Puerto Rico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ahora nos da tu libro A Soldier in Science, hermoso s\u00edmbolo<br \/>\nde tu vida ejemplar! Tus hermanos en la ciencia lo acogen<br \/>\ncon profundo cari\u00f1o y te ofrendan el mas sentido y fervoroso<br \/>\nhomenaje de simpat\u00eda y admiraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Buhiti, Noviembre 2007, Vol. 12, Num. 1<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<\/p>\n<h4><strong>Dr. Arturo L. Carri\u00f3n Pacheco (1893 &#8211; 1980) &#8211; Segundo Conferenciante del Dr. Bailey K. Ashford Memorial Lecture<\/strong><\/h4>\n<p>[\/vc_column_text][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]Arturo L. Carri\u00f3n Pacheco recibi\u00f3 grandes distinciones a nivel internacional. La historia de este insigne m\u00e9dico y mic\u00f3logo es fascinante. Siendo ni\u00f1o en 1912, experiment\u00f3 el terror por las ratas y la peste bub\u00f3nica. Estudi\u00f3 Medicina en La Habana y se convirti\u00f3 en el \u00fanico dermat\u00f3logo en Puerto Rico. En 1921, ofreci\u00f3 sus servicios de forma gratuita al reaparecer la peste bub\u00f3nica. Sus investigaciones sentaron base para establecer normas de salubridad. Trabaj\u00f3 arduamente con los campesinos. En 1935, descubri\u00f3 una nueva especie de hongo causante de cromoblastomicosis y en 1954, un nuevo hongo fue llamado Cladosporium carrionii por el Dr. Trejos. Ante todo, el Dr. Carri\u00f3n se distingui\u00f3 por sus valores \u00e9ticos y profesionales.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text css=&#8221;&#8221;]<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-390 size-thumbnail\" src=\"http:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-content\/uploads\/sites\/57\/2025\/12\/Prof.-Daniel-Mora-Ortiz-150x150.jpg\" alt=\"Daniel Mora Ortiz, M.A.\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-content\/uploads\/sites\/57\/2025\/12\/Prof.-Daniel-Mora-Ortiz-150x150.jpg 150w, https:\/\/md.rcm.upr.edu\/bkamemorial\/wp-content\/uploads\/sites\/57\/2025\/12\/Prof.-Daniel-Mora-Ortiz.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/p>\n<p>Editado y compilado por:<\/p>\n<p><strong>Daniel Mora Ortiz, M.A.<\/strong><br \/>\nEscuela de Medicina<br \/>\nCentro de Inform\u00e1tica y Tecnolog\u00eda<br \/>\nUniversidad de Puerto Rico &#8211; Recinto de Ciencias Medicas<\/p>\n<p>Miembro del Instituto de Historia de las Ciencias de la Salud<br \/>\nAdscrito al Decanato de Asuntos Acad\u00e9micos &#8211; Recinto de Ciencias Medicas<\/p>\n<p>Academia: <a href=\"https:\/\/urrp.academia.edu\/DanielMoraOrtiz\">https:\/\/urrp.academia.edu\/DanielMoraOrtiz<\/a><\/p>\n<p>Linkedin:\u00a0<a href=\"https:\/\/nam02.safelinks.protection.outlook.com\/?url=https%3A%2F%2Fwww.linkedin.com%2Fin%2Fdaniel-mora-ortiz%2F&amp;data=04%7C01%7Cdaniel.mora2%40upr.edu%7C326b5225e0c6485a301a08d96e49750f%7C0dfa5dc0036f461599e494af822f2b84%7C0%7C0%7C637662084036484370%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C1000&amp;sdata=HByLPpEUdeT9ll78YBc21bbYVWiK7A4C7nMc9%2FL6MG0%3D&amp;reserved=0\">https:\/\/www.linkedin.com\/in\/daniel-mora-ortiz\/<\/a>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;357&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; css=&#8221;&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/4&#8243;][vc_column_text css=&#8221;&#8221;] Conferencia le\u00edda en la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico el d\u00eda 2 de Noviembre de 1960 en el Acto de Conmemoraci\u00f3n del &#8220;Bailey K. 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